Los Toros de Ohanes

MuchedumbreEste domingo he estado en el pueblo de Ohanes (curioso nombre cuyo origen desconozco) para ver el espectáculo de los toros de San Marcos, interesante ritual que -por lo que había oído- es de los menos cruentos entre los que implican el uso de animales para menesteres que algunos consideran… antinaturales.

La verdad es que es una fiesta bastante inofensiva, y los bichos no sufren más que la propia gente que participa. Para aquellos alienígenas como yo, que se encuentran perdidos ante costumbres ancestrales que otros dan por asumidas, aquí va una breve reseña.

Llegué al pueblo a eso del mediodía y la ceremonia acababa de empezar, aparentemente. Los locales llevaban en andas la efigie de San Marcos, patrón de Ohanes, por unas calles estrechas desde la entrada del pueblo en dirección al lado opuesto… el gentío se agolpaba trepando por los balcones y resquicios como hormigas. Ohanes es un pueblo montañés, alzado en una ladera; la mitad de las calles tienen pendientes que asustan. Asimismo, contiene elementos típicos de la arquitectura alpujarreña, como pasadizos, calles que se transforman en desagües, y escaleras estrechas que comunican pasajes a distintos niveles.

Al rato de estar tocando la banda y las vecinas saludar la procesión (una lluvia de pétalos de rosa caía desde los balcones), el primer toro es conducido al santo. Guiado por una soga atada a sus cuernos y tirada por varios mozos, el animal va andando por la calle hasta toparse con el gentío.

Quedaba claro que los toros son ateos; o al menos no idólatras, porque ninguno se quería arrodillar ante la estatua. Muy al contrario, lo habitual era que se pusieran de espaldas e intentaran huir. Es normal, después del pollo que montó Moisés por adorar un becerro de oro, que los becerros interpreten mal adorar figuras humanas. Así pues, la muchedumbre se arroja sobre él para doblegarlo; algo similar a lo que hacían los cretenses, excepto que esta gente no lleva conchas en las manos para despedazar al toro y comérselo vivo. Los pocos momentos crueles que pude ver eran las ocasiones en que el pobre animal se golpeaba contra un muro o resbalaba en los adoquines; uno de los tormentos a los que se dice que se somete a los animales, el retorcimiento de rabos (!), resultaba difícil porque casi todos los toros eran rabones como bulldogs.

Más adelante, en el otro extremo del pueblo, pude comprobar una hipótesis que hace tiempo había planteado: en estos eventos siempre hay algún listo que hace el numerito de «Cocodrilo Dundee» poniéndole los dedos delante al toro y esperando que se duerma. Por supuesto, no funciona, y además a los animales no les gusta que se les señale: pero no pasó nada malo, por suerte. Menos mal que a nadie le da por probar la pinza vulcaniana del Sr. Spock.

Hacia este momento pude comprobar que la fiesta estaba en su apogeo y bastante lejos del final, así que decidí apartarme del centro del espectáculo e ir reculando hacia mi moto para esfumarme. Inocente!

Delante mío había una vaquilla muy agresiva que no parecía querer moverse; a mi derecha, además de un inmenso toro rojo (bastante manso) se acercaba calle abajo un monstruo blanco y negro levantando polvo. Como a la izquierda había un barranco de unos seis metros de caída, decidí esconderme detrás de una esquina a esperar que pasara la locura astada.
Lo que no podía imaginar era que me toparía de bruces con el cabezón de otro toro que estaba de reserva tras la pared. Fuuu! Me arriesgaría con el Rojo Manso. Adelante! Pero, pero… otra bestia venía desbocada calle arriba, con la soga medio suelta. Estaba rodeado. Decidí meterme en una obra cercana, la primera puerta que encontré; no había tiempo para elegir.

AcorraladoExtraña puerta, porque se abría a un espacio del tamaño de un armario ropero. Puf. de todos modos, era muy difícil que el toro, que venía a la carrera, metiera su inmenso cabezón precisamente por aquella puerta, ¿no?
NO. La metió. Durante un par de segundos un cráneo armado grande como una mesita de noche se quedó mirando cómo me pegaba a la pared. Luego se fue.

La enloquecida procesión siguió calle abajo -ya con todos los toros yendo por la misma calle- en dirección a la plaza de la iglesia. Salí por las ahora abandonadas callejas, observando inquietantes goterones de sangre en algunas partes del empedrado. Desde las alturas del pueblo pude observar cómo la ceremonia proseguía de la misma manera: hasta cuatro veces más los animales fueron acercados al santo. Mientras, me adelanté hasta la plaza de la iglesia. Por lo visto las calles de este recorrido eran aún más estrechas que antes, y aunque uno de los toros -Rojo Manso- estaba allí, era difícil que la fiesta terminara en aquel lugar porque las furgonetas porta-ganado no tenían acceso. Por todo lo cual este cronista decidió pirarse, que ya era hora de volver.

La impresión general que da esta fiesta es que tiene más peligro para la gente que para los animales, y desde luego no se les martiriza. Seguro que las marcas a fuego que algunos tenían en el lomo les dieron más molestias que una mañana de San Marcos. ¿Que lo hacen en contra de su voluntad? ¡Por supuesto!¿Qué criatura consciente se pasaría el día rodeado de una masa apretujada de primates locos, vociferantes y sudorosos, tan frágiles que hay que andar con cuidado para no romperlos? Pero bueno, hay que ganarse el pan de alguna manera.

Eso sí, la próxima fiesta popular que visite, será con pollos o… o cachorritos, por ejemplo. Sí.

Hay fotos visibles del evento aquí.

14 comentarios

  1. Había escrito este mensaje antes pero no sé por qué no salió. Cosas…

    Nunca he estado en los toros de Ohanes, a pesar de que parte de la familia de mi mujer es de allí (y de hecho este año ha estado mi cuñado, como de costumbre, haciéndose polvo delante de los toros). A ver si algún año de estos me animo.

    Bonito dibujo, por cierto.

    Y hablando de dibujos y de fiestas populares con bichos peligrosos, te emplazo a que el viernes te hagas con un ejemplar de La Duna Especial Sin Palabras y le eches un vistazo a una de mis historietas, titulada «El encierro» 😉

  2. Acabo de ver que el mensaje lo bloqueó Akismet, no sé por qué: no has puesto viagra ni cialis ni propecia… tengo que domesticarlo poco a poco.

  3. He tenido la suerte (porque lo estoy contando) de estar en varios encierros de este tipo y tambien en un par de capeas y al principio mola mucho, piensas… joder ¡¡¡ que emocionante¡¡¡… pero a las hora o hora y media ya estas hasta los mismos de salir corriendo, tropezarte y algun que otro revolcon de una bestia «mansa» de estas, y lo que es peor estas acojonado porque ya no tienes fuerzas y no sabes donde meterte… en resumen alabo tu pericia, arrojo y por supuesto tu locura (ya que desconocias el terreno, loco ¡¡¡)
    El dibujo esta muy guapo, pero siendo sincero… ¿No te has dibujado un poco joven?¡¡ jejejeje

  4. Los toros de Ohanes son los mejores!!

    Yo soy de Ohanes, y esa fiesta es la mejor que te puedes encontrar y recomiendo a los periodistas que no vayan porque siempre lo estan jodiendo todo e incluso 1 año querian suspender la procesion y la fiesta en general.
    REcomiendo a las personas que les guste la emocion y el riesgo que vayan a esa fiesta porque es un subidon de adrenalina.
    UN SALUDO.

  5. todos los años voy a san marcos en ohanes y con solo 10 años que tengo no le veo nada de malo

  6. Yo tampoco… precisamente es lo que intentaba decir. Al menos aquí el toro está en igualdad de condiciones que la gente (salvando la diferencia del tamaño, astas y fuerza) y los únicos accidentes que he visto son los tropezones y caídas de unos y otros; no he visto las salvajadas de las que había oído hablar. Más sufren los pajes de los Reyes Magos en los desfiles. ¡Pero es verdad que es una locura, como la fiesta esa del vino o la tomatina o las tracas de Valencia!

  7. los toros de ohanes no tienen nada de malo.ay sacrificios mucho peores.y no se de que habla esa gente que dice que matar un toro es malo.que prefieren:que lo maten el el matadero de forma brutal o en una plaza de toros.

    saludos a todo ohanes de mi parte!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

  8. Desde que era chico boi a ohanes a los toros i me lo paso de puta madre porque es una fiesta especial donde la jente se lo pasa vien asi que os animeis a ir que no os bais a arrepentir

  9. pues yo solo tengo que decir que a quien no le guste pues que no venga mas……y eso es lo que hay!!!!!! ADIOS

  10. y eso es… es que en esa fiesta se les mata a los toros?? vamos que yo sepa no y si tu estaba en peligro seria porque no estabas en buen sitio hay sitios para todos… esta la gente que corre delantes dl toro….. ahhh y encima d todo ahora van agarrados…. y luego ponen bareras yo por ejemplo hoy mismo los e visto desde muy cerquita y no me ha pasao nada!!!! como han dicho hoy…. viva san marcos!!!!! y vivan las mujeres!!!!!!! ADIOS

  11. YO SOY DEL EJIDO Y ESTE AÑO DECIDIMOS VIVIR UN SAN MARCOS DIFERENTE ACABO DE VENIR DE OHANES Y POR SUPUESTO Y SIN LUGAR A DUDAS OJALA QUE PUEDA IR TODOS LOS AÑOS!!
    ME HA ENCANTADO A SIDO UNA SUBIDA DE ADRENALINA TOTAL !! LA GENTE ESTUPENDA MUCHAS GRACIAS A TODOS.

  12. Yo, soy de Ohanes y aunque no puedo asistir a la fiesta por coincidir con la fiesta de la Virgen de la Cabeza del pueblo de mi mujer, debo decir que desde hace muchos años esto han intentado cargarse la fiesta y no lo han conseguido, no lo van hacer ahora. Desde aqui os animo paisanos a que sigais viviendo la fiesta con ese coraje que lo haceis, yo me considero ecologista, pero coño no ecologista coñazo. hay agresiones mas fuertes a la naturaleza en todos los aspectos y no hacen ni dicen nada. Estos animales eran corridos todos los años los mismos los toros de la hermandad siempre estaban en el cerro eso quiere decir que no sufrian, ya que año tras año eran los mismos. y ahora como somos mas papistas que el papa hay que sacrificarlos despues de la fiesta quien es el maltratador ? por motivos personales le tengo especial devoción a San Marcos aunque veo la fiesta el 25 y si no cae en finde. Animo paisanos VIVA SAN MARCOS ¡

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