Una noticia vilmente copiada de BoingBoing (incluyendo foto).
Parece ser que en 1934 la Oficina Forestal del Reich (liderada en aquellos tiempos por Hermann Göring) autorizó a criadores a soltar mapaches en los bosques de Kassel para «enriquecer la fauna local» (esto no era una estupidez nazi, sino simplemente una estupidez. Lejos estábamos en aquellos tiempos de entender cosas como «especies invasoras» y «equilibrio del ecosistema»).
Luego vino la guerra… y al igual que en los campos de concentración, las jaulas de los mapaches se abrieron para liberar a estas simpáticas criaturas.
Ahora esta especie, oportunista, inteligente y capaz de sobrevivir en cualquier sitio (en USA viven incluso en las ciudades pequeñas) es tan habitual en Alemania como en su América nativa… es decir, mucho.
El ‘osito lavador’ (se le llama así por su costumbre de lavar lo que come siempre que puede) es un animalito listo y encantador, pero también un removedor de basuras, ladrón y vector de enfermedades como la rabia, por lo que si su población se descontrola puede resultar catastrófico. Es como una mezcla de gato y zorro con manos. Y si encima fueron criados por los nazis, a saber qué pueda pasar con esto.




Lo que dices se puede aplicar a cualquier animal que ande suelto por la calle…
Tenias que ver como se ponen los gatos las botas por mi barrio. Ademas, los mapaches tienen una cara tan simpatica… xD
Los gatos no son nazis, son anarquistas. Pero a mí tampoco me importaría ver estos bichos peludos y de gordas colas por aquí… creo que cuanto más surtido un ecosistema, más saludable. Eso de ver en los campos sólo salamanquesas, escarabajos negros y erizos (en la variedad «atropellado») no puede ser bueno.