Últimamente hemos aprendido de la mano de la CE la costumbre de secuestrar o destruir aquellos productos que están demasiado baratos, para así incrementar la demanda y subir los precios de venta. Realmente la técnica no es nueva: la OPEP y los comerciantes de oro y diamantes lo usan hace mucho tiempo, pero no es lo mismo guardar la producción anual de las minas de Sudáfrica en un cofre en espera de mejores años, a hacerlo con tomates o pollos.
Siempre me he planteado en casa, viendo las manifestaciones en las que se echan productos agrícolas a los desperdicios, si no sería mejor enviarlos a África (donde de todas formas no los comprarían) o preparar conservas como hacían las abuelas; imagino que las mentes pensantes habrán evaluado esto y descartado por ser demasiado caro o difícil. Pero ahora Canadá ha dado el paso siguiente y lógico en técnicas de mantenimiento de precios: el gobierno federal pagará a los productores de la industria porcina 50 millones de dólares por el exterminio de 150.000 cerdos antes del otoño, como forma de regular la caída de precios.
Estos cerdos morirán en vano, tan sólo una parte del producto resultante irá a bancos de alimentos de beneficencia o a llenar latas de comida de animales.
Noticia en The Canadian Press




Pues menuda manera de desperdiciar carne… 🙁