Robots con ritmo

Keepon y un peluche

En los tiempos de la CF clásica, los robots eran (y aún siguen siendo) concebidos como máquinas dotadas de una inteligencia completa. Los inolvidables prototipos que mostraba Asimov en I, Robot eran IAs imperfectas, faltas de emoción, habla o tacto, pero por lo general muy similares a una mente humana. Lo mismo puede decirse de otras IAs a lo largo de la literatura moderna de ciencia ficción. Pero el desarrollo de los sistemas lógicos en el mundo real está mostrándose como algo diferente y fascinante.

Actualmente distintos equipos investigan elementos separados pero muy elaborados que replican mecánicas de la psique de un ser consciente. Reconocimiento de caras, síntesis del habla, redondeo de valores, piel táctil, olfato… algunas de estas funciones que parecerían sofisticadísimas ya se incorporan en electrodomésticos comunes. Así pues, los primeros robots son sistemas muy especializados en un aspecto de la mente humana, pero no hay ninguno que sea mediocre en todos ellos (lo cual haría un robot al estilo clásico).

El equipo formado por Michalowski, Sabanovic y Kozima está desarrollando una máquina capaz de reconocer el ritmo de una tonada, entre otras cosas. Keepon -un robot en forma de pollito- también sabe seguir una conversación manteniendo contacto visual con la persona, con lo cual presenta un interface más amable que una máquina que se quedara hieráticamente escuchando. Estas sutilezas son la base de la interacción entre los seres inteligentes orgánicos, transmitiendo discretos mensajes de confianza al interlocutor (aunque inútiles y probablemente falsos, diría una máquina lógica).

Hace ya tiempo se me ocurrió pensar que las primeras IAs tendrían que ser increíblemente complejas para emular una mente consciente; posiblemente programas de tercera o cuarta generación, escritos a su vez por otras máquinas. Estas máquinas serían tan susceptibles de fallos que continuamente estarían emitiendo mensajes erróneos: aquellos que las mentes orgánicas llamamos emociones y sentimientos. Me da la impresión de que no estaba tan desencaminado, después de todo.

(Vía BoingBoing)

Un comentario

  1. Es cuestion de tiempo que veamos máquinas como las de Yo robot, o el hombre bicentenario…

    La pregunta es si estaremos vivos para verlas.. .xDDD

Los comentarios están cerrados.