
Si recordáis el concepto del ascensor espacial (un artilugio originalmente de ciencia-ficción consistente en una torre elevadora tan alta como para llegar a una órbita baja, con lo cual se evitaría tener que sacar objetos del campo gravitatorio terrestre a cañonazos como hacemos ahora) el principal problema que encontramos es que no hay un material adecuado para construirlo: las cuerdas de los ascensores se partirían por su propio peso fuese cual fuese el grosor del trenzado de acero que usáramos. De hecho, ningún ascensor puede tener más de 500 metros por esta razón (y por eso los rascacielos elevados tienen ascensores hasta cierta planta y a partir de ahí hay que subir en otro).
Pero es que resulta que hay al menos una veintena de edificios que superan los 500 metros, en los cuales se invierte mucho capital y esto, obviamente, da rienda suelta a los investigadores. El descubrimiento de los compuestos de carbono ligeros y resistentes llevó a una investigación más dedicada y parece que ahora una compañía finesa, Kone, ha desarrollado un cable de fibras de carbono embutidas en plástico de 4x40mm -prácticamente como un cinturón- capaz de hacer el trabajo.
UltraRope (nombre comercial del cable) pesa la séptima parte que su equivalente en acero y lleva siendo probado en una mina desde 2004, soportando cambios de temperatura, envejecimiento, impactos y fuego para asegurar su resistencia y longevidad. ¡Cosa importante teniendo en cuenta que habrá vidas colgando de él! Es normal la reticencia: yo aún no me acostumbro a que mi motocicleta lleve en lugar de cadena una cinta de plástico que soporta las fuerzas de tracción con la misma o mayor facilidad.
La empresa americana Otis también está experimentando, pero su idea es usar las fibras de carbono para reforzar los cables de acero, aunque también adoptando la forma de cintas planas más que cuerdas. El planteamiento de la empresa finesa es más vanguardista; aún así, hay otros cambios implicados en estos superascensores: sistemas de navegación más complejos para gestionar las subidas y bajadas, acumuladores de regeneración y otras estrategias de ahorro energético… el ascensor, aparentemente una máquina simple, tendrá unas tripas muy diferentes en el futuro próximo.
La web promocional de UltraRope.
Visto en New Scientist.



