Excavaciones en dos cuevas del sudoeste de China han revelado los restos de unos parientes remotos bastante singulares, que podrían ser de una nueva especie coetánea del neanderthal y sapiens.
En realidad los fósiles de la cueva Longlin (provincia de Guangxi) se encontraron en 1979. Tres especímenes muy similares se hallaron en 1989 en Maludong, la Cueva del Ciervo Rojo, cerca de Mengzi. Hasta 2009 no se comenzó a investigar estos peculiares restos: da la impresión de que, a medida que China se abre al mundo comercialmente, también se están abriendo muchos nuevos campos a nivel cultural y de investigación.
Industrias líticas y restos de fuego en las cavernas indican unas poblaciones avanzadas, aunque los cráneos presentan una mezcla de características arcaicas y modernas: arcos superciliares marcados, mandíbulas enormes, barbilla retraída y nariz aplastada. El aspecto físico de estos hombres debía de ser bastante peculiar, y por lo que se puede ver el desarrollo craneal tampoco era último modelo: poco volumen y escaso desarrollo de los lóbulos parietales. La verdad es que la calavera parece hasta mal dibujada, con las proporciones erróneas.
La datación por radiocarbono de unos restos de hogueras ha dado unas fechas increíblemente recientes: 11.500 años más o menos, lo cual indica que estas poblaciones sobrevivieron prácticamente hasta la aparición de las primeras ciudades: en comparación, los Neandertal se extinguieron hace 28.000 años, más allá de todo recuerdo. ¿Podrían estar asociados al Hombre de Denisova, en Siberia? Tal vez sean una rama de los ancestros de Homo sapiens que entraron en Asia desde África 200.000 años atrás… las hipótesis no son pocas, pero parece que los hallazgos asiáticos van a ramificar un poco más el árbol de los homínidos.
Visto en Live Science y otros sitios.



