Vampiros

CamazotzFijaos qué criatura más espantosa. Picando en la imagen se abrirá una foto más detallada. Es un vampiro mitológico, una escultura maya que no hace más que replantear el mito de los upirii centroeuropeos y balcánicos en un lugar totalmente desconectado. ¿Qué tendrán estos bichos para que en todas partes se reconstruya el mito?

Un interesante blog, Tetrapod Zoology, especula desde hace algún tiempo con las siguientes premisas:

  1. Los vampiros actuales depredan mayormente ganado doméstico, y eso hace que en muchas zonas de América estén expandiéndose.
  2. Antes de la introducción de vacas, caballos y cerdos, dependían de la fauna nativa, lo que explica su pequeño tamaño y escasa distribución.
  3. La fauna del Pleistoceno era mucho más grande que la actual.

La lógica llevaría a pensar en especies fósiles mucho más grandes que las actuales y, de hecho, algunos restos atestiguan la existencia de quirópteros bastante grandes y con significativas diferencias: mandíbulas capaces de mayor apertura, más tolerancia al frío y la falta de humedad, diferencias en la forma de locomoción terrestre, etc.

El caso es que la existencia de estos megavampiros puede haberse perpetuado hasta hace unos pocos miles de años y, al igual que los gliptodontes, pueden haber conocido a los humanos… hay relatos sobre el Zotz o Camatzotz maya, un murciélago monstruoso que habitaba en una cueva en Guatemala, infinidad de leyendas de la zona que implican a criaturas de aspecto vampírico y desde luego cuentos desde México a la Pampa de personas atacadas por grandes quirópteros. Algunas especies extintas, como Desmodon draculae, pudieron vivir hasta fechas tan recientes como 1700. Pero el draculae era del tamaño de un pollito; difícilmente pudiera atacar directamente, aunque sí hacer mucha pupa en un asalto nocturno a la víctima dormida.

¿Hallaremos algún día los restos de vampiros fósiles grandes como buitres? ¿Habrá aún Zotz acechando en la oscuridad, en alguna parte de la selva inexplorada?

(imagen © Eve Astrid Andersson)

Un comentario

  1. Selvas inexploradas quedan cada vez menos, pero presuponer que tenemos conocimiento total del planeta en que vivimos es una mamonada…

    Seguramente se descubrirá tarde o temprano ejemplares vivos o muertos que resuelvan el misterio… xD

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