Un interesante mecanismo de la molécula de ADN es el de las enzimas que montan y desmontan los fragmentos de la cadena, permitiendo con ello duplicar la estructura: la base funcional de la vida orgánica. Pero, ¿cómo acceden estas enzimas a la cadena de ADN? Un descubrimiento que suena a la típica magufada (vibraciones cuánticas del ADN unidas a un extraño comportamiento del agua) resulta que es serio. Y muy interesante.
Investigadores de la Universidad de Glasgow (Reino Unido) han descubierto que el ADN no es una estructura rígida y estable, sino que hay ondas vibratorias que recorren toda su estructura. Utilizando un láser de pulsos con una frecuencia de femtosegundos sobre muestras de ADN (oligómeros estándar comercializados por laboratorios) disueltos como estarían en un entorno intracelular, verificaron estas ondulaciones (phonon-like modes) que de hecho se habían predicho teóricamente antes.
Debido a la diferencia de elasticidad en las secuencias, en determinados puntos estas ondas -del orden de terahercios, es decir, de altísima frecuencia- se amplifican, rompiendo algunos enlaces de la doble hélice. Esto abre un hueco para que puedan entrar las enzimas de la transcripción y replicación a realizar su trabajo.
Lo que también resulta curioso es la ralentización en la dinámica del agua que rodea la molécula de ADN, del orden de veinte veces menos que en los modelos predichos. Se especula con que esto se debe a la particular configuración espacial de la molécula.
Observation of coherent delocalized phonon-like modes in DNA under physiological conditions, en Nature



