Una vez más, la cobardía del Sith se manifiesta en este traicionero ataque a unos pacíficos Jedi en Inglaterra, concretamente en el poblado de Holyhead (Gales, Reino Unido). Arwel Wynn Hughes (el nombre es más bien élfico) camuflado con una bolsa de basura y armado con una poderosa muleta de luz de aluminio, saltó sobre unos miembros de la iglesia jedi local (que cuenta con unos 30 fieles y ya se sabe que están consentidos por el Estado) y al grito de «Darth Vadeeer!» se puso a inflarlos a hostias. Los dos jedis estaban filmándose mientras practicaban esgrima con unos palos laser, pero no eran rival para un Sith y acabaron derrotados, con algunas magulladuras y un buen susto.
Arwel, detenido más tarde, declara que no recuerda nada y seguramente sea cierto, ya que las mentes débiles son susceptibles al influjo de la Fuerza del Alcohol: del cual el Sith había ingerido buenas dosis. No irá a la cárcel, pero le toca pagar 100 libras a cada una de sus víctimas y 65 por las costas del juicio.
La noticia en BBC News. (que no, que no me invento estas cosas!)




Madre mía…
Desde luego hay cada grupo de peña por el mundo… xDDD
¿Cobardía? ¿Un Sith contra dos Jedis -ahí, emulando el episodio I y todo- y lo llamas cobardía? Y encima los infla a palos, si es que se demuestra que estos Jedis son unos nenazas.
Es verdad, y encima borracho! (Así debía estar el Hayden Christensen en el episodio III, porque tenía los ojos hechos polvo)… está claro que los Sith eran superiores; esa es una verdad que nunca se quiso admitir.