Bacta es el nombre de la gelatina rosa regeneradora que forma parte del material médico de Star Wars. Aparece por primera vez en The Empire Strikes Back, cuando meten a un Luke Skywalker herido y medio congelado en un tanque lleno de esta jalea calentita que acelera la cicatrización de las heridas y suaviza la piel: una forma de acelerar el desarrollo de la trama sin dejar al héroe lleno de moratones y cojeando durante toda la película. Y la fuerza simbólica de este material debe ser intensa, porque posteriormente apareció en multitud de juegos, historias y adaptaciones de la saga.
Bueno, pues la realidad vuelve a inspirarse en la ficción, pero de forma algo más asquerosa. Una de las substancias que uno nota que cubren al bebé en el parto es una especie de grasilla que los médicos denominan vernix caseosa. Esta manteca (cargada de componentes grasos) protege el delicado epitelio del feto durante el crecimiento, lo mantiene impermeable a la vez que humectado, sirviendo como emoliente/ equilibrador del pH/ antibiótico. La crema perfecta, si no tuviera un origen tan… singular.
Un equipo de la Universidad de Leyden (Holanda) ha fabricado una réplica aceptable del vernix con lanolina, ácidos grasos, ceramidas y colesterol (!) en una base de hidrogel. Ya sé que suena a la fórmula del suavizante del pelo, pero probado en ratones consigue cicatrizar las heridas en la tercera parte de tiempo; aún no han dado con el punto de viscosidad del todo, pero se conserva en el frigorífico unos cuatro meses. Perfecto para unidades de quemados y primeros auxilios.
La noticia en New Scientist.




Pues es una noticia fabulosa. Cualquier cosa que cure con mas rapidez una herida es una buena noticia… 🙂