Una curiosidad: ¿habéis probado alguna vez el gel de ducha? O el champú. ¡Parece tan apetitoso, con ese aroma frutal! Pero en realidad está amargamente asqueroso. Y sin embargo debería ser dulce; es su sabor natural. Un aditivo industrial (bencildietil[(2,6-xililcarbometil)metil] benzoato de amonio) que es tal vez la sustancia más amarga conocida, impide que nos lo traguemos por accidente, y lo mismo ocurre con el anticongelante -que contiene el muy tóxico metanol-. El benzoato es tan amargo que resulta detectable en una solución de una parte en 500 millones; una concentración superior a una parte en cien millones sería intolerable. Y sin embargo es inerte y estable, y como las cantidades son tan escasas, no modifica para nada el producto al que es añadido. Así que si un día dais un lametón al Mistol u os coméis una pompa de jabón, ese regusto que queda es del benzoato, que nos avisa que hay que escupir.
Un comentario
Los comentarios están cerrados.




de leerlo me vdan ganas de
y meda 😡 😡 😡 :up: