blobNormalmente las pelis de miedo no me dan miedo, aunque soporto poco el gore (no me gusta la vista de la sangre, especialmente si es la mía). Pero sí hay un subgénero que de pequeñito me espantaba, y es del moco-inmundo-devorador. Había varias películas, pero la más famosa es The Blob (1958) donde debutó un tal Steve McQueen. La base del argumento es siempre la misma: una ameba (o un clon celular, o un agregado colonial, depende) gigante, con una capacidad multiplicativa propia de una bacteria y capaz de disolver y absorber la materia orgánica con rapidez. Ah, y se mueve.

El hecho de que la vida en este planeta no consista en un océano viviente de mocos siempre me resultará un enigma; tal vez se deba a que un día aparecieron las plantas y dejamos de absorbernos unos a otros. El caso es que una forma de vida como el blob resulta tan… plausible, aquí y en otros mundos, que aquel terror de niño siempre ha persistido y el ver un coágulo palpitante hace que me estremezca. Sí: hay criaturas que parecen un coágulo palpitante, pero no te digieren vivo (los plasmodios de ciertos hongos o colonias de Tubifex como las del Bicho de las Cañerías).

ArcticgooPero hace unos días aparecieron inquietantes informes desde Norteamérica. Una banda oscura de materia orgánica se movía a través del mar de Chukchi en Alaska. La mancha, de unas doce millas de ancho, está compuesta por una pasta mucosa oscura, que deja residuos oscuros en el hielo y parece de naturaleza fibrosa al ser examinada de cerca. Se han encontrado algunas medusas atascadas en el pegote, y plumas y huesos de lo que parece ser una gaviota (no es que se las haya comido, sino que seguramente son cadáveres flotantes que ha recogido al flotar). La Cosa tiene un olor indescriptible y no encaja con ningún tipo de alga conocida de mar abierto, dice el oficial Terry Hasenauer* de la Guardia Costera.

Mi idea es que puede ser algún tipo de alga muerta; los residuos de Posidonia que llegan a la playa tienen poco parecido con el alga viva, triturados y negruzcos, y yo mismo he nadado en sopas espesas de este puré; también recuerdo otro, de color verde brillante, que dejó una playa de Sudamérica inutilizable: si entrabas a nadar por la boca del puerto no había problema, pero cuando te acercabas a la orilla el agua se transformaba en gachas verdes. Con diez años, era divertido… e imprudente.

La otra posibilidad es que se trate de alguna criatura infernal liberada por el deshielo del Ártico (si esto ocurriera en el otro polo seguro que se trataba de un shoggoth), el hermano mayor de la Cosa de las Cañerías o un experimento fallido de los soviéticos que ha salido a flote, todo lo cual nos lleva al Apocalipsis! Tened cuidado!

La noticia en io9.

Actualizaciones en el Anchorage Daily News.

* a uan… a peich… a hasenauer! (perdón, no podía contenerme!)

6 comentarios

  1. Siempre me ha gustado esa película, sobre todo cuando entra la plasta en el cine y la lía parda ahí… 🙂

    Seguramente no sea nada peligroso, puesto que si fuese peligroso, seguramente ya lo habría capturado algún país para comprobar que tiene potenciar militar… 🙂

  2. Por tu descripción se parece más a la plasta negra de Creepshow 2 que a Blob 🙂

  3. Ahora dicen que, efectivamente, es un crecimiento de algas. Pero ¿sabéis? a mí me disgusta cuando cambian una vaga fantasía por una vaga realidad. Ya podían especificar qué alga es esa que han identificado (género y especie) que los esquimales de Chukchi no han visto jamás.

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