Un motor iónico nuclear podría llevar al hombre a Marte en cuarenta días, afirma Ad Astra, un fabricante de cohetes tejano. Con la atenuada fiebre de los viajes espaciales (en crisis mucho antes de las caídas de la Bolsa y el ladrillo) parece que estas noticias las provocan las agencias espaciales para captar dineritos. El truco está en la aceleración continua, que tiene muy poco impulso inicial pero va incrementando progresivamente la velocidad. Los motores de iones no sirven para cazas o naves de superficie; sólo puedo imaginar así grandes plataformas bogando entre los mundos (y sin esos fogonazos azules tipo soplete, los chorros de plasma ionizado no se ven: en esto Star Trek tenía razón).
Realmente la Luna no es tan mal sitio para empezar: ahora sabemos que hay minerales, uranio, hierro, y seguramente hielo de agua escondido. La baja gravedad permitiría lanzar esta cosecha mineral sin usar siquiera cohetes, y no tengo duda de que los primeros astilleros espaciales estarán allí y en nuestra órbita. Pero Marte es otra cosa. El primer mundo habitado, la primera colonia a un mes de casa; poco más o menos lo que tardaban en cruzar el Atlántico los viejos colonos (Colón se llevó más tiempo, pero es normal; ahora mismo un barco tarda unos quince días).
New Scientist (visto en io9)




Es emocionante, verdad…?
Dentro de nada empezaremos ha andar por ahí fuera y nosotros podremos verlo… 🙂