De santos y místicos

Padre PíoMe entero de la exhumación y traslado de los restos del Padre Pío -San Pío desde 2002 vía Juan Pablo II- y las manifestaciones de algunos de sus fieles ante el evento. Este monje, que desde 1911 manifestaba poderes paranormales como la bilocación (poder de generar un doble de sí mismo) curación por imposición de manos, ciertas formas de telequinesia (capacidad de mover objetos sin tocarlos), manipulación del comportamiento de los animales, y otros muchos más complicados de definir, era famoso por los estigmas sangrantes que tenía en la palma de las manos, que resultaban tan molestos que debía llevar una especie de guantes de motorista sin dedos casi todo el tiempo.

Pío llevó una vida virtuosa hasta su muerte en 1968. Cuarenta años después, no es de extrañar que mucha gente esperara encontrar en el ataúd un cuerpo incorrupto; pero parece ser que lo que hallaron fue una humilde momia natural, a pesar de lo cual se dijo que estaba «muy bien conservado» aunque las heridas de las manos habían desaparecido, como le suele pasar a los esqueletos. Para poder presentar el cadáver del santo en público, se le ha dotado de una máscara de silicona y la típica túnica marrón de capuchino; observo con curiosidad que son las mismas técnicas de los relicarios que se vienen utilizando desde la Edad Media y me encanta coleccionar (ver mi galería de fotos macabras). Mi duda es: realmente es necesario exhibir la deteriorada envoltura de carne de Pío? Tal vez sería mejor que los santos se desvanecieran al dejar este mundo… Por cierto, su foto me recuerda mucho a alguien

3 comentarios

  1. Estoy oyendo ahora mismo el podcast de Milenio 3 y tanto Iker Jiménez como su señora están alucinando en Italia con el cuerpo incorrupto de Pío y su cara «que parece que hubiera muerto ayer»… pero lo de la máscara de silicona ya se sabía hace días! Imprezionante!

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