Los nuevos avances en genética descubren a veces historias enterradas en el pasado. Un análisis sobre el IRGM, perteneciente a una familia de genes que controla la inmunidad, ha descubierto que tanto nosotros como gorilas y chimpancés compartimos una versión operativa. Los monos más alejados de nosotros, sin embargo, lo tienen inactivo. Si remontamos más atrás -lemures, por ejemplo- descubrimos que ellos tienen tres copias del gen, una de las cuales es funcional.
La explicación es pues que este gen se activa y desactiva por mutaciones, pasando a formar parte del «ADN basura» pero pudiendo volver a ser útil si otra mutación y la selección natural lo permiten. Puede que tengamos gran cantidad de datos en la papelera y se puedan recuperar (lo que no significa que mañana nazcan niños-dinosaurio o gente con superpoderes animales); cada vez se hace más patente que no ya el cerebro, sino los propios ácidos nucleicos, son unidades de almacenamiento y proceso de datos con los mismos fallos que sus símiles de silicio.
Entrada en New Scientist.




Sería interesante saber que cantidad de del ADN del que tenemos es útil y cual no, y que rasgos genéticos tenemos en la papelera de reciclaje por si las moscas… xD