El monstruo no estaba muerto

Cuando uno estudia la arqueofauna de Burgess Shale, un yacimiento de la Columbia británica (Canadá) con algunos de los fósiles más antiguos del planeta, se queda sorprendido por la increíble variedad de formas de expresarse que tuvo la vida en aquella época. El paleontólogo Stephen Jay Gould llegó a pensar que los ejemplares de este lagerstatte representaban phylums diferenciados: diseños exóticos y hoy extintos de la primera explosión de vida del mundo. Esto es discutible, pero la verdad es que son unos bichos bastante raros.anomalocaris

Uno de los más famosos animales es el superdepredador Anomalocaris, supuestamente un protoartrópodo con algunas características extrañas: la boca, ventral, se parece más al diafragma de una cámara de fotos que a una estructura mandibular; tenía dos enormes ojos globosos sobre pedúnculos y un par de tentáculos espinosos que seguramente usaba para capturar y retener sus presas. La opinión general es que Anomalocaris desapareció sin dejar descendencia en las brumas indocumentadas de principios del Cámbrico, pero un estudio de principios de febrero de este año sobre un ejemplar fósil hallado en Alemania recupera la historia de este viejo amigo.

Schinderhannes bartelsiEl Schinderhannes bartelsi es, de momento, único. El ejemplar hallado en el lagerstatte de Hunsrück es una plancha de gran detalle que parece mostrar al bicho en tres dimensiones mientras nadaba (en realidad está aplastado contra el suelo, pero la finura del sedimento ha conservado sus partes más frágiles). Pertenece al Devónico inferior, hace 390 millones de años; pero es casi doscientos millones de años más joven que Anomalocaris.  Es muy similar, aunque parece haber desarrollado unas aletas natatorias.

Schinderhannes bartelsiSe dice pronto: es tres veces el tiempo que nos separa de los dinosaurios. Eso significa que la estirpe de Anomalocaris sobrevivió y tuvo descendientes muy parecidos durante muchísimo más tiempo que el que tienen los mamíferos. ¡No está mal para un cangrejo torcido!

Visto en Pharyngula.

Artículo: Origin of claws seen in 390-million-year-old fossil

2 comentarios

  1. Desde luego hay animales rarísimos por ahí fosilizados… Este tipo de cosas siempre me hace pensar en que podrían haberse convertido en caso de evolucionar hasta donde lo hicimos nosotros… xD

  2. Seguramente seguirían casi iguales. Los diseños buenos, como tiburones, libélulas y helechos, tienden a ser persistentes; los diseños malos (mamíferos, Microsoft Windows) versionan mucho para poder sobrevivir. En los 200.000.000 que hay entre Anomalocaris y Schinderhannes, nosotros nos remontaríamos a los terioherpetodóntidos del Triásico superior o por ahí: una cruza entre lagartija y rata topo desnuda, muy desagradable sin duda. 😮

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