En estos días de crisis mundiales y malos rollos de todo tipo parece que pocos notan las corrientes subterráneas que se están formando y resultan bastante positivas, o al menos a mí me parece.
Siempre he tenido la idea de que el futuro de la Humanidad está en el espacio; por muy antinatural que resulte el medio, es costumbre de la vida orgánica expandirse más allá de sus límites o atrofiarse. Qué triste era el futuro subterráneo y caníbal de los Morloks preconizado por H.G.Wells, o la humanidad cobarde y apoltronada de SeaQuest que iba a buscar comida bajo el mar. Este es el camino escogido por los Estados Unidos al cerrar los proyectos de la NASA… o no? O tal vez sea el camino adecuado? ¿Quién conquistará el espacio, la Flota Estelar o la Weyland-Yutani? He aquí enlaces del presente que dan alguna idea:
 |
| Empezamos con Planetary Resources, la empresa creada hace poco por los fundadores de Google, técnicos de la NASA y del MIT (y James Cameron como detalle pintoresco) para la investigación y desarrollo de técnicas de minería extraplanetaria, centrándose especialmente en los asteroides. |
 |
| Este es el Astropuerto de Virgin Galactic, una empresa del grupo Virgin (del millonario Sir Richard Branson) dedicada específicamente al desarrollo de vehículos espaciales. Actualmente disponen del SpaceShip Two, una lanzadera de diez plazas que despega de un avión nodriza y hace vuelos suborbitales. |
 |
| XCOR Aerospace es otra compañía que, además de fabricar componentes (motores de cohetes y composites, polímeros ligeros y resistentes para fuselajes) disponen también de una lanzadera suborbital, el Lynx, capaz de realizar cuatro vuelos diarios. Su composición ligera y termorresistente, añadida a la geometría alar que permite reentradas atmosféricas lentas (igual que el Spaceship de Virgin) evitan los problemas de reentradas «calientes» que tienen las cápsulas y las lanzaderas habituales. |
 |
| Reaction Engines es una compañía británica fundada en 1989 para el desarrollo de tecnologías de transporte aeroespacial. El prototipo en el que están trabajando, el Skylon (el nombre ya mola cantidad) es un vehículo de tamaño considerable, no tripulado, capaz de subir al espacio una carga útil de doce toneladas impulsada por dos motores Sabre híbridos. También tienen un avión suborbital de pasajeros, el Lapcat A2. |