GJ1214b, el planeta casi ideal

El descubrimiento de planetas extrasolares es ya un hecho cotidiano que ni siquiera salta a la prensa corriente, cuando hace diez años detectar algo parecido a la posibilidad de un cuerpo orbitando otra estrella era WOW! la revolución. Sin embargo en este último año hemos descubierto gigantes gaseosos, planetas en sistemas binarios à la Tattooine, planetas en sistemas triples, planetas errantes entre sistemas con posibilidad de albergar vida, incluso la posibilidad de planetas en órbitas estables cerca del horizonte de sucesos de un agujero negro. Entonces, ¿qué es lo que no resulta bastante atractivo como para que lo veamos en portada? Para empezar, todas estas detecciones se consiguen por inferencia. Parpadeos de la luminosidad de una estrella ante el supuesto tránsito de un cuerpo opaco; bamboleos gravitatorios provocados por una masa extraña. No tenemos fotos grandes y bonitas de estos mundos, sólo dibujos hechos por artistas. Eso de teorizar le quita mucho interés al tema, entre otras cosas porque los datos se pueden interpretar de múltiples maneras. Por otro lado, la mayoría de estos planetas son gigantes jovianos: bolas de gas enormes rodeando un núcleo de metal que, como Júpiter o Saturno, son incapaces de sostener vida como la conocemos. Mientras no desarrollemos tecnología suficientemente avanzada, Bespin y similares carecen de interés para la humanidad terrestre. Así que encontrar un planeta de tipo terrestre es ahora el Grial de muchos astrónomos que necesitan del interés popular para mantener sus infraestructuras.

Por eso GJ1214b, que es un planeta rocoso sólo seis veces más grande que la Tierra y gira en torno a una enana roja en la constelación de Ofiuco, resulta interesante. Este mundo tiene además atmósfera y agua, deducido esto de las mediciones de forma indirecta: la masa y el radio se pueden averiguar por el desplazamiento Doppler de la luz de su estrella, GJ1214, y el eclipsamiento luminoso que provoca el planeta al pasar por delante (el «tránsito»). A partir de la relación masa/volumen sabemos que la densidad de GJ1214b es de 1,9 g/cm3. Comparado con la densidad de la Tierra (5,5 g/cm3) es muy baja, y se podría pensar que consiste básicamente en un pequeño núcleo rocoso cubierto de agua (densidad 1g/cm3). Pero también podría tener un núcleo más grande y una gruesa cubierta gaseosa: el que se prefiera el tipo «oceánico» se deduce de los actuales modelos teóricos de evolución planetaria. La gravedad, por cierto, es perfecta: 0,9 veces la terrestre.

Pero este océano serviría para cocer salchichas. Se estima un rango de temperatura de 120ºC – 282ºC,  y debido a la variación de la presión en la profundidad, los modelos de agua incluyen un mundo «de vapor, líquido, superfluido, hielos a alta presión, y las fases de plasma del agua». ¡Hielos hirvientes! Demasiado caluroso y húmedo para mi gusto. No es un mundo colonizable, aunque unas reservas de agua de ese tamaño no son para despreciarlas. Aún así, es casi perfecto: dentro de los 2000 y pico mundos que hemos detectado hasta ahora, la cosa se va acercando más al momento de encontrar un gemelo verde de nuestra Tierra.

Visto en io9, alt1040 y otros sitios.