Pink Tentacle recopila una interesante colección de «momias» que se exponen o almacenan en templos y colecciones japonesas. La mayor parte se pueden agrupar junto con las clásicas sirenas europeas en la categoría de momias-quimera, monstruosidades hechas artesanalmente para conseguir un aspecto siniestro. Las hay de muchos tipos a lo largo y ancho del mundo, y continuamente engañan a los incautos (algunas están realmente bien hechas). Yo mismo llegué a tener hace años un «demonio acuático» que era básicamente una pequeña raya marina recortada, plegada y desecada de forma que parecía un monstruito bípedo.
Los japoneses son muy imaginativos a la hora de crear monstruos, y hay cosas interesantes. Sin embargo, no eran muy buenos en anatomía y por alguna razón las calaveras no resultan creíbles. Al final del artículo aparecen algunas automomias de monjes (se han momificado ellos solitos ayunando y bebiendo porquerías, igual que hacían los incas al otro lado del mundo) bastante impresionantes. Yo me quedo con esta foto de un bebé-demonio (el ejemplar desapareció en un incendio) que parece sacado de la pluma de Mike Mignola.




A mi me ha gustado una de un kappa que hay con circulo de pelo y todo… 🙂