Los saqueos de tumbas (modernas, no arqueológicas) suelen asociarse a la imagen victoriana de dos granujas con palas y sacos robando cadáveres para Peter Cushing a la luz de unas lámparas sordas. En la actualidad, estos eventos están más bien asociados a satanismo o diversiones propias de la juventud descarriada… pero en China, el robo de muertos es un negocio tradicional. Por lo menos en las provincias norteñas de Shanxhi, Hebei y Shandong, donde el pueblo ha recuperado la antigua tradición de los novios fantasmas.
La costumbre allí exige que cuando muere un matrimonio, los cuerpos compartan la tumba. Cuando alguien muere soltero, a veces las familias preparan un matrimonio póstumo buscando el cadáver de alguna mujer y enterrándolos juntos. Este apaño inofensivo (los recién casados no suelen discutir demasiado) se remonta a tiempos pretéritos; en el romance clásico de los Tres Reinos, el señor Cola Cao Cao ejecuta este ritual para su hijo de 13 años muerto en el 208 D.C.
Pero ahora la demanda exige una oferta amplia -muchos chinos mueren solteros y jóvenes en el norte, por las minas de carbón- y el singular ingenio chino ha llevado a que, cuando muere una joven, haya que vigilar la tumba debido a que muchos ojos codiciosos están puestos en ella. El precio de los cuerpos va desde los «húmedos» (frescos) por 30 o 40 mil yuanes, a los «secos» (ugh!) por 300 o 500.
Y luego están aquellos como el Sr. Song*, que asesinaba para obtener su mercancía y fue detenido al olvidarse el móvil en un sepulcro… oh, esto es demasiado parecido a una película de la Hammer.
Noticia original en economist.com
*Song en chino es un homónimo de la frase «enviar (a alguien) al cielo«




Desde luego la gente esta fatal… xDDDDDD
Por eso soy tan partidario de la incineración… xD
No!
Que luego te esnifan!…