La solución a la crisis, en Urano

Si este blog fuera en inglés, podría hacer un chiste fácil.

Hace años Carl Sagan especulaba sobre el destino de la continua lluvia de hidrocarburos que desprenden las nubes de Júpiter. Estos compuestos orgánicos complejos, causados por la mezcla de gases bajo condiciones anómalas de presión y descargas eléctricas, son atraídos por la gravedad del gigante marrón y van a parar a su núcleo sólido: un núcleo tan apretado por la fuerza gravitatoria que debe consistir básicamente en hidrógeno metálico solidificado a altas temperaturas. Sobre este núcleo se acumularían capa tras capa de carbono apretado a una presión inimaginable, que provocaría su reestructuración en cristales ordenados… cristales que los humanos conocemos como diamante, uno de los ejemplos más bonitos de alotropía.

Así pues, el núcleo de Júpiter es un diamante del tamaño de la Tierra, tan protegido de la rapiña humana por la distancia como por las condiciones ambientales del gigante gaseoso.

Ahora, científicos de los Laboratorios Nacionales Sandía en USA han podido calibrar la temperatura y presión necesaria para derretir un diamante y mantenerlo en estado líquido sin que se convierta en grafito: unos 40.000.000 de atmósferas y un bombardeo láser a 50.000º lo consiguieron, pero hay más…A once millones de atmósferas el diamante empezó a solidificarse, formando pequeños cristalitos que flotaban sobre el diamante líquido. Hasta ahora, el agua era el elemento más conocido cuyo estado sólido es menos denso que el líquido: pues ya sabemos que el diamante se comporta igual. Enormes icebergs flotan sobre océanos de diamante bajo las tormentas eternas de nuestros gigantes gaseosos: Urano, Neptuno, Júpiter y Saturno, más allá de donde ningún ojo humano o mecánico podrá llegar de momento.

Visto en Discovery Channel.

Camiseta-resumen de todos los chistes tontos sobre Urano.