El primer artefacto humano en llegar al cinturón de asteroides entre Marte y Júpiter, la sonda Dawn, acaba de llegar a las proximidades del gigantesco asteroide Vesta. Vesta es prácticamente un planetoide, con un tamaño tal (530 km. de diámetro) que ha ido asumiendo la forma esférica propia de un cuerpo celeste y no el aspecto de patata propio de los asteroides.
Si bien viajar por el Cinturón no es tan difícil como se ve en las películas -una nave podría atravesar ese espacio sin cruzarse con un solo fragmento- el problema es trazar un curso de contacto y quedar en órbita, así que la misión de momento es un triunfo. No habrá un aterrizaje en el asteroide, pero sí quedará bien documentado con un año de exploración orbital que hará Dawn antes de pasar a su siguiente objetivo, el planetoide Ceres (950 km. de diámetro y perfectamente esférico) al que llegará en 2015.



