Láser planetario

Siempre he admirado el vidrio como uno de los inventos humanos más notables: inerte, barato, reciclable, versátil. Hasta que un día supe que había vidrios naturales, lo cual le quitaba un poco de gracia a la «sustancia antinatural». Son pocas las cosas que hacen los primates inteligentes que no haya hecho el Cosmos antes: azúcares, explosiones nucleares,bombas hidráulicas, señales de radio. Tal vez los engranajes se salvan de momento, pero no descarto que un día descubramos algúnorganismo dotado de piezas móviles.

Y luego están los láseres, un tipo de luz coherente amplificada que no existe en la naturaleza. La gente del SETI comentaba hace años que si buscásemos o quisiésemos dar señales de vida inteligente ahí fuera, una de las formas sería con rayos láser modulados, ya que las señales rítmicas de los púlsares y las emisiones de radio de los planetas gigantes habían dado más de una esperanza rota.

Pues no. En teoría, un láser se puede generar de varias maneras: por ejemplo estimulando con descargas eléctricas un gas hasta que éste emite un chorro de fotones a lo bestia. ¿Es viable imaginar una tormenta en Júpiter emitiendo potentes disparos láser en lugar de relámpagos?

Otra forma sería lanzar un asteroide contra una estrella: la interacción del material con el plasma sobrecargado generaría un haz de luz coherente en el misma dirección del asteroide entrante, pero en sentido opuesto.

Bueno, todas estas teorías son muy bonitas, pero… ¿ocurren realmente? En 1976, se detectaron haces de luz provenientes de Marte -concretamente de la región de Chryse Planitia- 100 millones de veces más potentes de lo esperado, y dirigidos hacia la Tierra. Mars attacks! Por lo visto la luz solar excitaba la alta atmósfera de CO2 marciana provocando estas emisiones.

Como decía H.G. Wells en La Guerra de los Mundos, describiendo el Rayo de la Muerte Marciano:

«…de alguna manera (los marcianos) eran capaces de generar calor intenso en una cámara de conductividad prácticamente nula. Este calor era proyectado en un rayo paralelo contra cualquier objetivo seleccionado… calor, y luz no visible«

No deja de ser una curiosa coincidencia que los láseres de dióxido de carbono sean precisamente infrarrojos. Pero también Venus nos dispara sus rayos, mismo mecanismo: atmósfera de CO2 sobrecargada. De hecho ya se plantea usar este fenómeno para detectar nuevos planetas extrasolares. ¿Qué nuevos fenómenos descubriremos al salir fuera? Estrellas emitiendo rayos láser… esto podría ser un riesgo para la navegación, supongo.