Más fósiles

LepidodendronNuevos ejemplares en mi colección! Me encanta este gran fragmento de roca carbonífera procedente de Polonia con el estampado de cicatrices foliares, similar al tallo de una palmera, de Lepidodendron: un monstruoso musgo arbóreo que alcanzaba hasta treinta metros de alto en las impresionantes ciénagas que constituían buena parte de Europa hace 350 millones de años.

¡Qué tiempos aquellos! Con una atmósfera saturada de dióxido de carbono, en un perpetuo verano provocado por el efecto invernadero y con Pangea hecha un lodazal por la elevación del nivel del mar (¿Polos con hielo? Poquito y a ratos). Un paraíso para la vegetación, selvas creciendo desaforadamente y los animales conquistando la tierra firme gracias a la humedad y el calor. No entiendo a los ecologistas que se quejan del calentamiento global: no es malo para la vida, sólo para los humanos.

2 comentarios

  1. Juas…!

    Ahi le has dado…

    Te imaginas los frutos que saldrian de arboles de tamaño tan descomunal…?

    Eso si serian platanos, y no los de Canarias… xD

  2. No quedan restos, pero imagino que habría setas gigantes también… puedo imaginarme una parrillada de superchampiñones carboníferos, mmm! Y había helechos con semilla que daban unos frutitos seguramente comestibles.

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