Neuroprótesis (cerebros con fibra de carbono)

nanotuboEl mecanismo de transmisión de datos del sistema nervioso se sabe desde que lo descubrió Ramón y Cajal: un sistema electroquímico mediocre y poco fiable, pero al que le tenemos apego porque de momento no hay alternativa. Siempre se ha especulado con la posibilidad de, al menos, parchearlo. Bueno, pues de eso va la cosa.

Minúsculos pelos huecos de carbono (nanotubos) podrían ser usados para enlazar secciones neuronales, ya sea reparando enlaces rotos, creando enlaces nuevos o sustituyendo el eje neuronal con estas piezas altamente conductoras. Los saltos de neurona a neurona (basados en una reacción química de acetilcolina u otro neurotransmisor) que ralentizan la velocidad, podrían ser obviados. ¿Qué se puede obtener con esto? Mejoras de rendimiento a todos los niveles del sistema cognitivo. Cura para el Alzheimer, Parkinson, y toda una lista de enfermedades. Cura para parálisis debidas a accidentes. Interconexión con periféricos sintéticos, por ejemplo ojos biónicos o discos externos (uau! mi propia copia de seguridad!). Es otro pasito más para el interfaz cerebro-máquina que todos deseamos probar alguna vez, sobre todo con programas de porno.

¿Cuánto falta para eso? Lo siento, pero parece que bastante… todavía no se sabe la forma en que se almacenan datos en la geometría de conexiones neuronales, ni cómo conseguir una ‘simbiosis’ fluida entre las fibras sintéticas y la lana virgen red neuronal.
Artículo en la Politécica de Lausana
Leído en io9

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