¿Cómo fue el primer animal? No el primer protozoario ni el primer ser vivo, sino el primer bicho multicelular; es decir
Metazoo o animal: estructura multicelular de células diploides eucarióticas, usualmente heterótrofos.
O sea uno que se ve más o menos grande y come cosas para vivir. Hasta ahora se especulaba con algo así como esponjas. Tenemos por un lado a los animales «inferiores» (esta es una noción claramente chauvinista): esponjas, medusas, y algunos otros seres babosillos; y los «superiores» que serían los Bilateria (casi todos los animales que normalmente vemos, vertebrados, artrópodos, equinodermos…). Ambos habrían evolucionado a partir de un tronco común, medio esponjoso como decíamos.
Pero los nuevos avances en análisis genético han dado un posible resultado más interesante: que el ancestro sea algo más parecido al humilde Trichoplax adhaerens, un animalejo perteneciente al phylum llamado Placozoarios (Constituye su propio phylum ya que la otra especie de éste, Treptoplax reptans, se describió en 1896 y no ha vuelto a verse desde entonces 😈 ). El Trichoplax habita en las aguas de todo el mundo, y en los acuarios suele vivir pegado a los cristales, de donde saca su apellido de adhaerens creo. Es un bichejo versátil, amorfo, pero el nuevo planteamiento del árbol evolutivo lo pone en la base de un sistema que generaría al mismo tiempo a los animales superiores e inferiores, con una clasificación bien diferente: los placozoarios en la base, separándose de ahí las distintas ramas -y aquí viene lo interesante- que habrían evolucionado en paralelo sus sistemas nerviosos, circulatorios, etc no a partir de un sistema básico, sino de las herramientas de código que ya existían en el animal base. A mismas secuencias genéticas, mismos resultados.
Esto tiene una derivación curiosa. Supongamos que la vida terrestre realmente procede de una diáspora galáctica y el material base está repartido por la galaxia, no ya a nivel molecular sino de núcleos celulares con su genoma y tal. Si esos mismos códigos conducen inevitablemente a resultados similares, entonces sí sería posible encontrarnos un día con que los extraterrestres no son entes exóticos semi-minerales o poliedros hiperdimensionales, sino tipos como nosotros con diferencias mínimas como arrugas en la frente u orejas puntiagudas… Seguro que Roddenberry se está riendo con su mujer en alguna parte.





Eso explicaría muchas cosas en la ciencia ficción actual, no solo aparte de la estructura física. En los lenguajes tb se notaría mucho, pq la mayoría de los aliens tendrían los mismos (o al menos muy parecidos) sistemas vocales…
Así que se acabaron los lenguajes tan agudos que podrían romper el cristal o la comunicación directa a la mente… 🙁